Foto: Marcello CasalJr/Arquivo Agência Brasil

Los programas federales dirigidos a las poblaciones más vulnerables han sido los más afectados por los recortes presupuestarios de Brasil en los últimos años. Las reducciones en áreas como asistencia social, educación y vivienda alcanzaron R $ 60,2 mil millones entre 2014 y 2017. La conclusión es un estudio dirigido por el Instituto de Salud Colectiva de la Universidad Federal de Bahía (ISC / UFBA) y  publicado, en Septiembre del año pasado, por la revista científica internacional BMJ .

Para la encuesta, se utilizaron datos presupuestarios puestos a disposición del público por el Senado Federal. “Evaluamos los gastos, en reales, comprometidos con estos programas en los presupuestos federales de 2014, 2015, 2016 y 2017. La elección de cuál analizar se realizó antes de la determinación de las tendencias presupuestarias”, explica el investigador Luis Eugênio de Souza, quien coordinó el estudio

De los 19 programas seleccionados, 15 sufrieron reducciones en el período. Los mayores recortes presupuestarios se produjeron en los programas «Seguridad alimentaria y nutricional» (-85%), «Vivienda digna» (-82%); “Enfrentando el racismo y promoviendo la igualdad racial” (-79%) y “Políticas para las mujeres” (-64%). La encuesta señala que los programas más grandes, como «Bolsa Família» y «Educação», también sufrieron recortes, que totalizaron más de R $ 15 mil millones solo en 2014.

“Además de la gran reducción del presupuesto general, es importante tener en cuenta que las mayores reducciones proporcionales ocurrieron en los programas dirigidos a las poblaciones más vulnerables. Está claro que las políticas de austeridad actuales en Brasil pueden incluso dañar la salud de esta población ”, destaca Rafael Damasceno de Barros, profesor de la Escuela de Enfermería de la UFBA, quien participó en el trabajo.

A través del estudio, los investigadores tienen la intención de identificar los posibles impactos de las políticas de austeridad, incluida la Enmienda Constitucional 95/2016, que limitó el gasto primario federal en los próximos 20 años, sobre las posibilidades del país de lograr los objetivos de desarrollo sostenible establecidos en la Agenda 2030, acuerdo firmado por Brasil y otros 193 países miembros de las Naciones Unidas (ONU) en 2015.

Para Souza, la investigación es una alerta para la toma de decisiones en el país. “En Brasil, las desigualdades se manifiestan en diferentes dimensiones: ingresos y riqueza, género y raza, acceso a bienes y servicios, así como desigualdades regionales y urbano-rurales. La solución de este problema debe ser una prioridad, pero nuestro estudio muestra que las medidas tomadas pueden aumentar aún más estas desigualdades ”, concluye.